Chikunguña
Reconstrucción con criomicroscopía electrónica del virus
de chikunguña
La chikunguña
(en makonde, chikungunya), artritis
epidémica chikunguña o fiebre
de chikunguña es una enfermedad producida por el virusde tipo alfavirus del
mismo nombre, que se transmite a las personas mediante la picadura de los
mosquitos portadores del género Aedes;
tanto Aedes aegypti como Aedes
albopictus.
El virus chikunguña (abrev.: CHIK) se transmite de manera similar
al que produce la fiebre del dengue y causa una enfermedad con una fase
febril aguda que dura de 2 a 5 días, seguida de un período de dolores en
las articulaciones de las extremidades; este dolor puede
persistir semanas, meses o incluso durante años en un porcentaje que puede
rondar el 12 % de los casos.
La mejor forma de prevención es el control general del mosquito; además,
evitar las picaduras de mosquitos infectados. Hasta la fecha no hay un
tratamiento específico, pero existen medicamentos que se pueden usar para
reducir los síntomas. El reposo y la ingesta de líquidos también pueden ser
útiles.
La enfermedad puede aparecer solo una vez. Después se desarrollan anticuerpos que
se encargarán de proteger a las personas enfermas y, de acuerdo con evidencias
disponibles hasta el momento, la inmunidad sería de por vida.
Etimologìa
El vocablo chikunguña (pronunciado
/chikungúña/) es de origen makonde y
significa ‘enfermedad del
hombre retorcido’, debido al fuerte dolor articular que provoca la enfermedad.
Confusión lingüística
De acuerdo con la publicación inicial de W. H. R. Lumsden en 1955 acerca de la
enfermedad, el término chikunguña deriva
de la raíz verbal kungunialadel idioma
makonde, un idioma bantú del
sur de Tanzania y
del norte de Mozambique. Significa ‘secarse’ ,'encorvar' o ‘retorcerse’.
Autores posteriores a Robinson, pasando por alto las referencias al idioma
makonde, afirmaron que la palabra procedía del idioma
suajili, lingua franca de la región (e idioma
oficial en Tanzania). Este error de atribución se fue repitiendo a lo largo de
los sucesivas reimpresiones documentales. El error de ortografía «chickengunya» generó la
traducción «pollo de Gunya y «pollo de Gunaya» (a partir del inglés chicken, "pollo", y de la
suposición de que Gunya es una región geográfica en África o Asia), de donde
surgió también «fiebre del pollo de Guinea» (a partir de la suposición de que
Gunya podría ser el nombre con que los guineanos llaman
a su país).
Epidemiología
Este virus se detectó por primera vez en Tanzania en
1952, y fue descrito por W. H. R. Lumsden, uno de
los colaboradores del equipo del epidemiólogoMarion Robinson en 1955.
El virus de la chikunguña se relaciona estrechamente con el virus o’nyong’nyong.
El mosquito Aedes
albopictus
Los mosquitos Aedes aegypti y Aedes
albopictus obtienen el virus ingiriendo sangre de
un humano infectado. No se sabe si el mosquito es inmediatamente contagioso o
si existe una fase de evolución en su cuerpo, por ejemplo, para transmitir el
agente infeccioso del tubo digestivo del insecto a sus glándulas salivales
(véase malaria).
El virus se encuentra en especies animales salvajes, como cierta clase de
monos, y también en animales domésticos.
Los síntomas se parecen a una crisis de paludismo o
de dengue aunque
la fiebre de chikungunya no tiene nada que ver con estas enfermedades. La
enfermedad empieza con una fuerte fiebre,
a veces superior a los 40 °C, que dura 3 días. A esta fiebre le sigue
un eritema y,
durante 5 días, agujetas muy dolorosas en las articulaciones. Estos
dolores articulares pueden permanecer o reaparecer hasta varios meses después
de la primera crisis.
Debe sospecharse por el cuadro clínico antes mostrado, y el contexto
epidemiológico de cada paciente que presente la sintomatología anteriormente
descrita así como otros factores desencadenantes del virus, como contacto con
infectados, viajes a zonas que hayan declarado la epidemia, viajes a zonas
endémicas, el contacto directo con contagiados, hemotransfusiones, entre otros.
El diagnóstico certero se debe hacer por hemoaglutinación indirecta o con
una prueba ELISA.
El período de incubación del virus de la chikunguña varía entre uno y
doce días, pero más típico entre tres y siete días. La enfermedad puede ser
asintomática, pero por lo general, entre el 72% y el 97% de los infectados,
desarrollan síntomas. Los síntomas característicos incluyen un inicio súbito de
fiebre alta, dolor en articulaciones y rash. Otros síntomas podrían presentarse,
como dolor de
cabeza, fatiga, problemas digestivos y conjuntivitis.
Información obtenida durante recientes epidemias sugieren que la fiebre
de la chikunguña podrían resultar en una fase crónica de enfermedad aguda.
Dentro de la fase aguda, dos etapas se han identificado: una etapa viral
durante los primeros cinco a siete días, durante los cuales podría presentarse
la viremia,
seguido de una etapa de convalecencia de aproximadamente diez días de duración,
en los cuales los síntomas empeoran y el virus no puede detectarse en la
sangre. Usualmente, la enfermedad empieza con una fiebre alta repentina con
duración entre tres a siete días, pero podría llegar a durar diez días. La
fiebre se presenta por encima de 39 °C (102 °F) y algunas veces alcanzando 40
°C (104 °F) y podría ser bifásico (Una enfermedad bifásica es una enfermedad
que tiene dos fases distintas) —durando un par de días, cortándose, y luego
regresando. La fiebre se produce con el inicio de la viremia, el nivel de virus
en la sangre se correlaciona con la intensidad de los síntomas en la fase
aguda. Cuando la "inmunoglobina m" y los anticuerpos que,
como respuesta a la exposición inicial a un antígeno,
aparecen en la sangre, la viremia empieza a disminuir. No obstante, el dolor de
cabeza, insomnio y
un extremo grado de cansancio continúan, usualmente entre cinco y siete días.
Después de la fiebre, se presenta un fuerte dolor de articulaciones o
rigidez; usualmente dura semanas o meses pero puede durar incluso años. El
dolor de articulaciones puede ser debilitante, resultando a menudo en casi una
inmovilidad total de las articulaciones afectadas. El dolor en articulaciones
ha sido reportado en ocurrir entre el 87%–98% de los casos, y casi siempre se presenta
en más de una articulación, aunque la inflamación articular es poco común.
Usualmente las articulaciones afectadas están ubicadas en ambos brazos y
piernas, y son afectadas simétricamente. Las articulaciones que han sufrido
alguna otra enfermedad, como la artritis,
son más propensas a ser afectadas nuevamente. El dolor se produce con mayor
frecuencia en articulaciones periféricas, o que son las más usadas, como
podrían ser las muñecas, tobillos, articulaciones en manos y
pies, así otras articulaciones mayores como hombros, codos y rodillas. El dolor
también puede presentarse en músculos y ligamentos.
El Rash ocurre en el 40%-50% de los casos, generalmente como una
erupción maculopapular (Una erupción maculopapular es un tipo de erupción
cutánea caracterizada por una zona roja plana en la piel que se cubre con
pequeñas protuberancias confluentes. Sólo puede aparecer de color rojo en las
personas de piel más clara) que ocurre entre dos y cinco días después del
inicio de los síntomas. Pueden presentarse síntomas digestivos, incluyendo
dolor abdominal, náuseas, vómito o diarrea.
En más de la mitad de los casos los síntomas se limitan a fatiga significativa
y dolor. Con poca frecuencia, puede producirse inflamación de los ojos
como iridociclitis, o uveítis,
y pueden producirse lesiones en la retina.
En raras ocasiones, trastornos neurológicos han sido reportados en asociación
con el virus de la chikunguña como síndrome de Guillain-Barré, parálisis, meningoencefalitis, parálisis flácida y neuropatía.
Al contrario del dengue, la fiebre de la chikunguña, muy raras veces causa
complicaciones hemorrágicas. Los síntomas de sangrado deben conducir a la
consideración de diagnósticos alternativos o co-infección con el dengue o la
coexistencia de hepatopatía congestiva.
Evolución
La enfermedad se autolimita en la mayoría de los casos, y presenta una
mortalidad del 0,4% en menores de un año. También aumenta en personas mayores
con patologías concomitantes. La incubación de la enfermedad en el humano dura
de 4 a 7 días. La transmisión directa entre humanos no está demostrada.
Sin embargo, la transmisión de la madre al feto en el interior del útero podría
existir. La fiebre de chikunguña podría provocar lesiones neurológicas graves
y hasta letales en el feto.
Secuelas
Según un estudio publicado en la revista Seminars in Arthritis and Rheumatism, entre el 10 y el 12 por
ciento de las personas que desarrollan la fase aguda de la enfermedad pueden
presentar secuelas articulares; entre ellas, artritis crónica.
Complicaciones
Observaciones durante las epidemias recientes han sugerido que la
chikunguña puede causar síntomas a largo plazo después de la infección aguda.
Esta condición se ha denominado artralgia crónica inducida por el virus
chikunguña. Síntomas a largo plazo no son una observación completamente nueva;
se observó artritis a largo plazo después de un brote en 1979.
Predictores comunes de síntomas prolongados a edad avanzada son las
enfermedades reumatológicas posteriores. Durante el brote de La Reunión, en
2006, más del 50% de los sujetos mayores de 45 reportó dolor musculoesquelético
a largo plazo con un máximo de 60% de las personas que informaron dolor en las
articulaciones prolongados tres años después de la infección inicial. Un
estudio de casos importados de Francia informó que el 59% de la gente todavía
sufría de artralgia dos años después de la infección aguda. A raíz de una
epidemia local de chikungunya en Italia, el 66% de las personas informó dolores
musculares, dolores en las articulaciones, o astenia un año después de la
infección inicial.
Actualmente, la causa de estos síntomas crónicos no es totalmente
conocida. Marcadores de enfermedad autoinmune o reumatoide no se han encontrado
en personas que reportaron síntomas crónicos. Sin embargo, hay evidencia en
pruebas en seres humanos y animales que sugieren la chikunguña puede ser capaz
de establecer infecciones crónicas en el huésped. El antígeno vírico se detectó
en una biopsia muscular de una persona que sufre un episodio recurrente de la
enfermedad tres meses después de la aparición inicial. Además, el antígeno
viral y el virus ARN se encontraron en los macrófagos en la articulación
sinovial de una persona que experimentó una recaída de la enfermedad
músculo-esquelética 18 meses después de la infección inicial. Muchas pruebas
animales sugieren que el virus de la chikunguña puede establecer infecciones
persistentes. En un modelo de ratón, el virus ARN se detectó específicamente en
el tejido asociado a la articulación, al menos 16 semanas después de la inoculación,
y se asoció con sinovitis (inflamación de la membrana
sinovial) crónica. Del mismo modo, otro estudio informó la detección
de un gen reportero viral en tejido de las
articulaciones de los ratones durante semanas después de la inoculación. En un
modelo de primate no humano, el virus chikunguña se encontró persistente en
el bazo durante
al menos seis semanas.
Diagnóstico diferencial
Se puede dar un diagnóstico diferencial entre dengue
y la fiebre de Zika.
Vacuna y tratamiento
Según la OMS,
a la fecha no hay ninguna vacuna antivírica contra el virus chikunguña, es
decir, aún no hay curación de la enfermedad. Únicamente pueden tratarse los
síntomas; entre ellos, el dolor articular y la fiebre. (Véase primer enlace
externo OMS.)
La principal medida de prevención es la eliminación de los criaderos de
los mosquitos vectores: Aedes
aegypti y Aedes
albopictus. De esta manera se previenen además las otras enfermedades
transmitidas por estas especies. Es decir, se impone eliminar todo
estancamiento de aguas, tanto natural como artificial. La responsabilidad
obviamente compete a las comunidades, pero también a particulares.
En casos de brotes, se precisa incrementar la prevención, evitándose la
picadura de los mosquitos transmisores mediante puesta en práctica de controles
ambientales PEMDS. Los repelentes son de utilidad, respetando las instrucciones
de uso, sobre todo los que contengan NNDB, DEET o permetrina.
Se recomienda que en las zonas con climas templados y/o cálidos se vistan
prendas que cubran la mayor parte de las superficies expuestas a picaduras, e
instalar los toldillos u otra clase de protectores que tengan cómo prevenir el
acceso de los mosquitos desde ventanas y puertas, además del uso de
mosquiteros, tratados o no con insecticidas. En todo caso, es necesario
eliminar charcos y aguas estancadas, ya que son caldo de cultivo para la
reproducción de los mosquitos.
En México
Según el Centro
Nacional de Programas Preventivos y Control de Enfermedades (Cenaprece), la Secretaría de Salud de México estuvo
utilizando insecticidas que resultaron ineficaces
contra el mosquito del dengue y la chikunguña. Un análisis reveló que el
mosquito es resistente a los piretroides,
y en 2015 comenzó a usar organofosforados y carbamatos,
que dieron mejores resultados en Guerrero, Chiapas, Michoacán, Tabasco y Yucatán, donde es mayor la presencia del
mosquito.
En el Estado de México los siguientes municipios se encuentran en
riesgo,Tejupilco, Ixtapa de la Sal, Zacualpan, Ixtapan del Oro, Amatepec,
Malinalco,Zumpahuacán, Zacazonapan, Tlatlaya,Oculian, Valle de Bravo, Luvianos,
Sultepec, Otzoloapan, Tenancingo,Tonatico, Santo Tomás de los Plátanos, cabe
mencionar que es imposible el contagio entre humanos, este se da únicamente por
la picadura del mosquito.



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